La CCI visitó el kilómetro 18 de la vía al Llano
El pasado 21 de octubre, el equipo directivo de la Cámara Colombiana de la Infraestructura realizó una visita al kilómetro 18 de la vía Bogotá-Villavicencio, uno de los tramos más afectados por fenómenos de inestabilidad geotécnica.
Durante el recorrido, la CCI conoció de primera mano el diagnóstico actualizado del corredor vial, con especial énfasis en los puntos de mayor riesgo geotécnico y ambiental. Asimismo, se visitaron las instalaciones del Centro de Operaciones de la concesión Coviandina, desde donde se monitorea de manera permanente el estado de la vía.
El informe presentado evidencia que los daños no obedecen a fallas de diseño ni de construcción, sino a procesos naturales y a la intervención humana, entre ellos el uso inadecuado del suelo, los sistemas de riego sin control y las construcciones irregulares en zonas inestables. De acuerdo con la concesionaria, a lo largo de los 85 kilómetros de la vía al Llano existen aproximadamente 130 puntos en riesgo, de los cuales 35 presentan una gravedad alta o muy alta. No obstante, la cifra podría aumentar, ya que recientemente se identificó un nuevo punto crítico a la altura del kilómetro 37.
Entre las conclusiones más relevantes del diagnóstico se evidenció que Coviandina ha cumplido sus obligaciones contractuales, incluso más allá del alcance establecido. El informe también advierte que las actividades humanas como cultivos, ganadería, construcciones y desviaciones de agua agravan la inestabilidad del terreno, y que las cuencas del río Negro y de las quebradas Estaquecá, Naranjal y Contador requieren intervención prioritaria. En esa línea, se plantea la necesidad de crear una gerencia especial del corredor, encargada de coordinar la gestión entre las entidades nacionales, territoriales y ambientales.
En línea con lo manifestado por la concesión, la CCI destacó que la complejidad técnica, geológica y social del corredor exige una coordinación institucional de alto nivel: “La situación de la vía al Llano demanda una gerencia especial que unifique criterios técnicos, decisiones y recursos. No se trata solo de mantener una carretera, sino de proteger un corredor estratégico para la economía nacional”, señaló Juan Martín Caicedo, presidente ejecutivo del gremio.
Por otra parte, la Sociedad Colombiana de Ingenieros, en reciente pronunciamiento, coincidió en la necesidad de abordar de forma estructural la problemática. Según la SCI, la fragilidad geológica de las zonas de ladera y la ausencia de criterios técnicos en los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) han permitido desarrollos urbanos y agrícolas en áreas de alto riesgo. Por ello, insiste en la urgencia de fortalecer la gestión preventiva, los sistemas de drenaje integral y la creación de fondos exclusivos para emergencias geotécnicas. Finalmente, la concesionaria explicó que en el entorno del kilómetro 18 existen aproximadamente 25 fincas, y que una solución definitiva requeriría la adquisición de dichos predios para permitir una intervención estructural de fondo. Sin embargo, aclaró que esa decisión corresponde a la ANI, como entidad responsable del contrato de concesión.
Tomado de infraestructura.org.co

